Muchos relatos se quedan fuera de un concurso antes de que nadie los lea, por no cumplir las bases. Repasa esta lista antes de enviar el tuyo.
Presentarse a concursos es una forma estupenda de ponerse metas, recibir premios y darse a conocer. Pero cada año muchos textos se descartan antes de leerlos, por detalles que se podían haber evitado.
Lee las bases dos veces
Parece obvio, pero es el fallo más habitual. Fíjate sobre todo en:
- Extensión: número máximo de palabras o de páginas, tipo y tamaño de letra, interlineado.
- Tema y género: si el concurso pide un relato sobre el mar, el mar tiene que estar.
- Requisitos del autor: edad, residencia, si hay que estar empadronado en el municipio…
- Inédito: muchos concursos exigen que el texto no se haya publicado antes, ni siquiera en un blog o en redes. Compruébalo si ya lo has publicado en algún sitio, también en webs como esta: si piensas presentar un relato a concursos, espera a que se fallen antes de publicarlo.
- Plazo y forma de envío: por correo electrónico, por una plataforma o por correo postal.
Seudónimo y plica
Muchos concursos piden que el relato vaya firmado con seudónimo, y que tus datos reales vayan aparte, en la plica (un sobre cerrado o un archivo separado con tu nombre, contacto y el título de la obra). Así el jurado lee sin saber quién eres. No pongas tu nombre en el archivo del relato si piden seudónimo.
Un relato para cada concurso
Está bien reutilizar un texto que no ganó, pero repásalo y adáptalo a las nuevas bases. Y ojo con enviar el mismo relato a varios concursos a la vez: muchas bases lo prohíben.
Antes de enviar
Revisa el título, la ortografía y el nombre del archivo; envíalo con unos días de margen (los últimos días las plataformas se saturan) y guarda el justificante.
En nuestra página de concursos literarios tienes los que están abiertos ahora, con enlace a las bases oficiales de cada convocatoria. ¡Suerte!
Consejo publicado en El Escaparate de las Letras el 27 de octubre de 2026.